Cuidados del bebé recién nacido en verano: 5 errores que debes evitar

Publicado por LamamadeZoe 05/07/2017 0 Comentario(s)

Cuidar a los bebés en verano es mucho más importante y delicado, que cualquier otra época del año.

Tome estos súper importantes, a la par que útiles consejos, para un verano saludable y feliz con su recién nacido.

 

Cuidados bebe con mama

 

Llega el verano, y nosotros como padres ponemos más cuidado para asegurar que nuestros bebés permanezcan protegidos del calor y del sol.

 

Sin embargo, todavía hay errores muy comunes que podemos terminar haciendo sin saberlo, y que puede hacer que nuestros niños se enfermen y acabemos estropeando la posibilidad de disfrutar de nuestro periodo vacacional, en un santiamén.

 

 

Estos son los errores que se deben evitar para un mejor cuidado de los bebés este verano

 


Con estos consejos, puedes prevenir con pasos simples y fáciles, que su bebé se enferme en los meses de verano, especialmente de mayo a septiembre.


 

1. NO dar a tu bebé suficientes líquidos-


¿Sabías que el 75% del cuerpo de su bebé está hecho de agua?  

 

Bebe en verano


El mayor problema de salud del verano es la deshidratación. Esto puede parecer un problema bastante simple, pero puede desencadenar rápidamente en una serie de problemas de salud graves para el bebé: somnolencia, letargo, sensación de cansancio y hasta estreñimiento. 


Los bebés, son personitas muy delicadas y necesitan cuidados y atenciones especiales, para mantenerlos alejados de los efectos nocivos de la deshidratación. 

 

Hay síntomas que pueden indicarnos que nuestro bebé se está deshidratando, por ejemplo, llora y no expulsa ninguna lágrima al hacerlo, no moja el pañal con frecuencia, o puedes percibir que hay cierto problema con la digestión.

 

Asegúrate de dar a tu hijo suficientes líquidos tanto por el día, como por la noche, en menor cantidad, para mantenerlo hidratado. 

 

lactancia en verano

 

Siempre que estemos dando lactancia materna a demanda, podemos estar algo más tranquilas, ya que las tomas suelen estar bastante cerca, unas de otras. De todos modos, el mejor consejo es observar su comportamiento y no dejar de atender sus necesidades básicas, durante estos primeros meses de vida.

 

2. Mantener constantemente al bebé en una habitación que tenga encendido el aire acondicionado-


Por supuesto que es importante asegurarse de que el bebé esté cómodo y protegido del intenso calor del verano. Pero la solución al problema no es mantener constantemente al bebé en una atmósfera artificial creada con aire acondicionado.



Los aires acondicionados pueden dar lugar a una gran cantidad de problemas de salud: deshidratación, frío y sequedad en la piel, en las mucosas y también en el cabello. 

 

niño con ventilador

 

El cuerpo de un bebé aún no está preparado para regular su propia temperatura, por lo tanto, es importante para nosotros como padres tener un cuidado especial.

 

Sobre todo, si vas a dejarlo un tiempo en una habitación con AC, asegúrate de no exponer al bebé a la explosión directa. Usa una manta ligera y un gorrito fino para evitar que el aire frío lo golpee directamente en su cuerpecito. 

 

Lo mejor sería enfriar la habitación a una temperatura ambiente, apagar el AC y a continuación llevar al bebé a la habitación ya enfriada. 

 

3. NO hidratar la piel del bebé


¡Todas las madres lo sabemos! La piel de cualquier bebé debe estar hidratada durante todo el año, con lociones naturales y cremas que ayuden a que la piel del bebé este hidratada durante todo el día. 

 

niña cuidando a bebé


En invierno, la temperatura exterior hace que no sudamos tanto. Es por esto que la superficie de la piel se muestra a la vista, excepcionalmente seca. La sequedad que se establece durante los inviernos es por lo tanto 'visible'. 

 

Por el contrario, en verano el sudor hace que la superficie de su piel permanezca húmeda y pensemos, de manera errónea, que su piel esta hidratada. ¡¡Pero para nada es así!! 

 

Hay una diferencia entre la humedad que aparece y se muestra visible en la superficie de la piel, y la hidratación profunda de la piel y del organismo interno de nuestro bebé. Por esto, en verano es mucho más importante, vigilar y mantener esta hidratación en la piel de nuestro bebé, para que siga manteniendo el correcto.  


Lo mejor es utilizar cremas no grasas y libres de colorantes y parabenos, para asegurar la hidratación y para mantener alejada la irritación de su delicada piel. Sería conveniente usar, por ejemplo, un aceite de almendras dulce, que sea ecológico ya que estos aceites son emolientes y refrescantes, y además se absorben fácilmente.

 

De este modo conseguimos una mejor hidratación, protegiendo su piel, suavizándola, ya que actúa hasta las pieles más secas y delicadas. Son ideales para las pieles sensibles o con tendencia al enrojecimiento y la irritación, causada por las inclemencias del verano.

 

Es muy recomendable además seguir con los masajes durante el verano.

 

bebé durmiendo en manta


Muchas madres dejan de hacerlo en los meses de verano, por la creencia de que el exceso de fricción y frotamiento de la piel durante estos meses irritará la piel más y causará incomodidad al bebé. 

 

Sin embargo, los masajes aplicados con aceites naturales son buenos para el bebé, y no debe ser abandonados en esta época del año.



El truco aquí es elegir un aceite que sea ligero, y por supuesto nada graso.

 

 

4. Usar crema de protección solar en los bebés más pequeños de 6 meses.

 

Hay que evitar la exposición al sol de los recién nacidos y bebés más pequeños, siendo suficiente con 5-10 minutos de exposición de sol en cara y manos, para conseguir todos los beneficios que el sol reporta al organismo, como es sintetizar la vitamina D.

 

dar crema solar niño

 

Antes de los seis meses es aconsejable no aplicar crema solar en la piel del bebé, ya que tienen componentes que pueden bloquear el funcionamiento natural de la piel.

 

La mayoría de las cremas con foto-protección, suelen llevar alta cantidad de parabenos en su composición, siendo altamente dañinas para la delicada piel del bebé. Si no se especifica, los protectores solares son para niños mayores de 3 años. En realidad, no hay ningún Protector Solar recomendado en niños menores de 6 meses.

 

Actualmente esto está cambiando y los laboratorios preparan cada vez más cremas libres de estos compuestos. En estos momentos hay ya algunas cremas en el mercado para mayores de 6 meses.

 

Por eso, la mejor recomendación para niños de menos de 6 meses respecto al sol es que lo evites en la medida de lo posible.

 

Si aun así vamos a estar de paseo con el bebé, podemos ponerle ropa fina y fresquita, de colores claros para que no se absorva el calor, y que sea ancha y holgada. También algún gorrito o visera que le dé sombra y evite el sol directo en su cara.

 

Realizar paseos cortos, y alternar zonas de sol y sombra, evitando salir a las horas donde el sol incide de manera vertical, que son las que van desde las 12 del mediodía hasta las 16 de la tarde.

 

5. NO usar una crema del pañal


La sudoración es un problema importante en los veranos, y nuestros bebés también se enfrentan a la peor parte de ella

 

En nuestro intento de mantener a nuestro bebé lejos del sudor excesivo, usamos los tan conocidos polvos de talco, convirtiéndose casi en nuestro nuevo mejor amigo. 

 

Muchas madres prefieren usar este tipo de polvos en el culete del bebé y abandonar la crema del pañal durante el verano. 

 

Sin embargo, ¡esto es un error! el culete del bebé es aún más propenso a la erupción durante el verano. 


bebe durmiendo


Para mantenerlo libre de erupciones en verano, se deben cambiar los pañales cada dos horas, incluso cuando no estén sucios. También usar una crema del pañal adecuada, para asegurarse de que el delicado culito de su bebé permanezca hidratado y suave todo el tiempo. 

 

Usar una vez más usar crema de pañal sin parabenos, que contenga vitaminas y sustancias específicas para mejorar la irritación y la hidratación en esta zona tan delicada, es la opción más adecuada.  De esta forma estaremos construyendo una barrera protectora a prueba de humedad, aliviando, por tanto, las irritaciones provocadas por el pañal y otros agentes externos.

 

En ocasiones es muy fácil ir mal con este tipo de cuidados en verano, incluso cuando tenemos las mejores intenciones, para con nuestro bebé. 

 

El verano puede ser un momento complicado para tratar. Por tanto, lo más importante que debe recordar es: ayudar a su bebé a mantener el agua, la humedad y la hidratación corporal. 



Esta temporada, asegúrate que elijes los productos adecuados para el cuidado del bebé y toma las medidas apropiadas para alimentar e hidratar a nuestro bebé, tanto por dentro, como por fuera. Y por supuesto, si su bebé muestra signos de deshidratación, sequedad o irritabilidad continua, consulte a su pediatra. 

 

¡Cuídate y cuídale!

 

The mama’s and the baby’s te desea un ¡¡Feliz Verano!!

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